Casa de los Fonseca

Casa de los Fonseca (Pontevedra) Sede actualmente del Archivo Histórico Provincial de Pontevedra, el edificio ofrece un llamativo diseño neoclásico, que imita al de un templo romano. Los elementos más destacados son la escalinata, flanqueada por dos esfinges pétreas y dos grandes ejemplares de palmera canaria, por la cual se asciende hasta el pórtico, sostenido por ocho columnas toscanas. Un gran frontón triangular, en cuyos vértices inferiores encontramos sendas estatuas de grifos, remata la fachada principal.

Esta curiosa composición fue encargada por Eulogio Fonseca, potentado empresario de la ciudad, terminándose la construcción en el año 1910. En sus orígenes albergó las reuniones de una importante logia masónica.

Palacete de las Mendoza

Palacete de las Mendoza (Pontevedra) El actual inmueble se ubica en el solar del castillo de los Churruchaos. En 1877 Soledad Méndez Núñez, hermana del célebre marino, encarga al maestro de obras Alejandro Rodríguez-Sesmero el diseño del palacete, primera vivienda de la ciudad con agua corriente.

El edificio está proyectado en estilo ecléctico de influencia francesa, con semisótano, bajo y primera planta. La composición decorativa de las fachadas es sencilla, enmarcadas mediante el empleo de sillería rehundida horizontalmente, los entrepaños están encalados en blanco, destacando los recercados neoclásicos de los vanos o el pretil de decoraciones circulares en el remate de la cornisa.

Pazo de Lourizán

Pazo de Lourizán (Pontevedra) Con al menos cinco siglos de antigüedad, el Pazo de Lourizán es una propiedad enfocada principalmente hacia el uso agropecuario hasta su adquisición a finales del siglo XIX por el político gallego Eugenio Montero Ríos. A partir de este momento se realizan reformas de calado en el inmueble y la finca, que dan lugar a una propiedad excepcional.

Hacia 1893 o 1894 se realiza la primera intervención, trayendo la entrada principal a la fachada sur, mientras que en 1909 el maestro de obras Jenaro de la Fuente Domínguez se encarga de la ampliación definitiva del volumen, dotándolo de un imponente aire palacial con decoración modernista y neoclásica.

En los amplios y frondosos jardines se disponen tres palmerales con ejemplares de la variedad canaria. El primero flanquea el camino que accede al invernadero de hierro forjado, mientras que el segundo se encuentra bajando hacia la entrada de la finca, ante una de las grutas, conformando un pasillo que se alinea con la entrada principal del pazo. El último se encuentra bajo el gran mirador que señorea sobre la finca.

En 2016 la Asociación de Amigos del Museo de Pontevedra inicia la redacción de una ponencia sobre el pazo buscando su protección integral, debido al estado de degradación en que se encuentra la propiedad.

Villa Pilar

Villa Pilar (Pontevedra) Este imponente palacete urbano está vinculado al indiano Manuel Martínez Bautista. Nacido en 1823 en Pontevedra, en 1840 se embarca hacia La Habana, Cuba, con una carta de recomendación dirigida a Pedro Fernández Villaverde, abriendo en la isla un almacén de vajillas. Enriquecido en la colonia Manuel encarga la construcción de Villa Pilar, que finaliza en 1905 tras seis años de trabajos. Proyectada por el arquitecto Antonio Crespo, consta de planta baja, dos pisos y bajocubierta abuhardillado. Para más información, visitad el excelente artículo de Milagros Bará.

Granja del Concello

Granja del Concello (Pontevedra) Ubicada en Pontesampaio, el nombre de esta propiedad de aproximadamente una hectárea de extensión viene de las reuniones que efectuaban los vecinos, en la plaza situada frente a la vivienda, para dirimir asuntos comunes. El primer propietario conocido es Antonio Bernárdez, quien en 1879 deja a su heredero la propiedad, inclusa en el vínculo Puente Sampayo y Fuente Santa. Por aquel entonces la granja pagaba a la Marquesa de Valladares 33 reales.

Será en 1888 cuando Bernárdez Miranda venda la casa “por precio de nueve mil pesetas que recibió de manos del comprador en villetes del Banco de España y monedas de plata” a Gregorio Redondo Villanueva, vecino de Redondela y que cambia el nombre de la propiedad por el de Bellavista. Parece que es el propio Gregorio Redondo el que efectúa la última reforma de calado en la finca, compuesta por casa con un piso, bodega, cuadra, cochera y hórreo. Durante un tiempo funcionó en la propiedad una escuela.

En 1921 la finca es adquirida por Avelino Justo Cambeses, pero desconocemos quién y en qué momento plantó las palmeras canarias.